El mal momento de los hinchas del fútbol en el Eje Cafetero

El mal momento de los hinchas del fútbol en el Eje Cafetero

marzo 25, 2021 Desactivado Por Carlos Marín

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»4.7.7″ _module_preset=»default»][et_pb_row _builder_version=»4.7.7″ _module_preset=»default»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.7.7″ _module_preset=»default»][et_pb_text _builder_version=»4.7.7″ _module_preset=»default»]

Plantones, protestas y hasta amenazas mediante trapos para la dirigencia deportiva de los clubes Deportes Quindío, Once Caldas y Deportivo Pereira.

El fútbol profesional de la región no la pasa bien. Deportes Quindío se sostiene en la segunda división sin construir todavía un proyecto alentador que lo impulse nuevamente a la máxima categoría del balompié nacional.

Ya transita sobre su octavo año en segunda y aunque para junio tienen la oportunidad de ascender dos escuadras de la B, las posibilidades parecen lejanas en una institución que se muestra complacida en las profundidades de un torneo poco visible, pero que deja importantes dividendos al máximo accionista Hernando Ángel.

Los aficionados del Deportes Quindío no la pasan bien, ya hace más de cinco años que llevan haciendo eco de estos hábitos administrativos que no les permite más que sufrir durante los campeonatos. Incluso en temporadas alentadoras, el equipo parece desvanecerse sin explicación razonable en las últimas fases de la competencia.

Hace apenas unas semanas algunos de los aficionados lanzaron fuertes amenazas a la dirigencia del plantel mediante trapos que colgaron en diferentes puntos de la capital quindiana, acciones que fueron reprobadas desde todo punto de vista al querer utilizar la violencia como medio de intimidación para la transmisión de un mensaje.

Si en Quindío llueve, en Deportivo Pereira no escampa. En esta ciudad existe una total desaprobación a la dirigencia del equipo. Los aficionados del rojiamarillo no toleran al actual gerente liquidador que suma siete años en el proceso.

Pereira que está matemáticamente en la B con el actual promedio del descenso, todavía no encuentra la fórmula para sobrevivir en la primera categoría. Han sido 15 meses agónicos donde la pandemia fijó un punto de inflexión entre lo que se quería y lo que se podía hacer.

Los escasos resultados positivos, las finanzas del equipo y una hinchada temerosa de regresar a la B, son el mayor dolor de cabeza que deportivamente atraviesa la ciudad. Trapos en los puentes, manifestaciones e improperios en los medios sociales son la constante por estos días en Pereira.

Los actores políticos se han sumido a la petición de salida del gerente liquidador, cuya comunicación con los ciudadanos le ha faltado asertividad.

Si en Quindío llueve y en Deportivo Pereira no escampa, en la institución insignia del triángulo del café, Once Caldas, los truenos no paran. Los espectadores albos están desilusionados por una campaña que no sale del asombro. Ya son nueve fechas sin ganar y un onceno distanciado de los buenos resultados. 

Los mismos aficionados han decidido realizar plantones y manifestar su total desacuerdo con lo que viene trabajando la dirigencia del blanco, blanco. Lo que desprende una crisis en la dirigencia deportiva de la zona. 

Una situación compleja para los aficionados del Eje Cafetero, que no se ven representados por los equipos ni tampoco por sus administradores. 

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]