Deportivo Pereira: toda tragedia es una oportunidad de negocio
El cuadro pereirano se aproxima a puestos de descenso en cada partido en el que no logra ganar, alimentando una crisis que parece no tener un final cercano, pero que beneficia a unos pocos.
Cada minuto jugado en el terreno de juego reclama la venta inmediata del Deportivo Pereira, una institución que ya sufrió dos descensos en su historia (1997-2011) y que este 2026 podría estar cerca del tercero. Cuatro puntos de veintiún unidades posibles, esto solo parece preocuparle a quienes tienen algún sentimiento genuino hacia la camiseta roja y amarilla.
La llegada del técnico samario Arturo Reyes, se dio en un escenario de entera necesidad, justamente para acercar a futbolistas profesionales a un proyecto en picada, al que elevaron del suelo los juveniles en el cierre de la campaña 2025.
La tarea de Reyes ya está cumplida, mantener al primer equipo en competencia oficial con deportistas profesionales ante la DIMAYOR, lo que ayuda a atraer nuevos patrocinios y desvanecer poco a poco el manto de resentimiento que persiste frente al máximo accionista, Álvaro López Bedoya.
Un sector de la prensa, incrédula y temerosa, ya no confía en futuras ventas. Desde la misma gerencia del equipo se engaña a su propio equipo de comunicaciones, ordenándoles publicar material manipulado, carente de sustento real. Algo que no desnudó la prensa de la ciudad, sino algunos jugadores del semestre anterior, quienes a través de medios sociales manifestaron su descontento con los comunicados del club, al encontrarlos carentes de veracidad. Lo cierto es que tenían razón, porque a esa fecha las deudas persistían y hasta ahora no se ha producido ninguna compra por parte de terceros. También existe una duda razonable si los terceros son creíbles.
La autora canadiense Naomi Klein, aborda en su libro ‘La Doctrina del Shok. El auge del capitalismo del desastre’ la generación de escenarios que atentan contra el estado del bienestar, prácticas capitalistas que buscan mediante crisis colectivas, sustentar la idea destruir para reconstruir bajo polémicas estrategias.
Álvaro López, que ya conoce muy bien el sistema, ha vuelto a provocar que su negocio personal regrese a un proceso de reorganización, (Auto 2026-01-023551 del 22 de enero de 2026), promoviendo un nuevo caos, para convertirse en su salvador. Como señaló en su primera rueda de prensa después de retomar las riendas del Pereira: «yo provoqué este proceso, yo pedí la reorganización», pues ahora lo hizo por segunda vez. Una conducta que evidencia que existe una planificación malintencionada y presuntamente ilegal con acreedores, patrocinadores e hinchas.
Recientemente, en el cumpleaños número 82 de la casa matecaña, su gerente administrativo, Diego Alejandro Rendón, ratificó los mecanismos que utilizan al interior. Destruir para reconstruir. Una consigna que además de ser polémica, ha disgustado en el sector deporte, porque en medio de esa destrucción planificada, Deportivo Pereira puede padecer un tercer descenso.
La ingenuidad del hincha matecaña le seguirá reclamando resultados a Arturo Reyes y el entrenador terminará por rescindir su contrato más temprano que tarde, para demostrarnos a todos que toda tragedia es una oportunidad de negocio, hasta para sus mismos futbolistas.
Fotografía: comunicaciones Deportivo Pereira